Mucho antes de las leyendas de la web como Jeff the Killer o Slenderman y de los post malditos de Facebook, en una subasta de eBay de junio de 2003 apareció la Caja del Dybbuk. Kevin Mannis, el creador del post, adjuntó a las fotos de baja calidad un cuento que terminaría volviéndose en la inspiración de la película producida por Sam Raimi: The Possesion.
Mannis visitaba una venta de garaje en Oregón en el otoño de 2001. De repente, una pequeña caja de madera decorada con dos placas de metal con forma de racimos de uva. Cuando se lo lleva a la dueña de la venta, esta le comenta que es una antigua caja de vino que su abuela judía se había traído de Polonia cuando terminó la Segunda Guerra Mundial.
Mannis mostró interés en comprar la caja, a lo que la vendedora le advierte que su Abuela les advirtió a todos en su familia que bajo ningún motivo debían abrir la caja, pues en ella habitaba un Dybbuk. Se cree que estos demonios del folclore hebreo son capaces de poseer a los seres vivos «causando enfermedades mentales, hablando a través de ellos y creando una personalidad separada». En el típico giro de una película de terror, Mannis compra la caja y la abre una vez llega a su casa.
Lo que encuentra dentro de ella no es vino, sino una serie de objetos ominosos:
Dos centavos estadounidenses, uno de 1925 y otro de 1928.- Dos mechones de cabello humano.
- El capullo deshidratado de una rosa.
- Una copa de vino dorada.
- Un candelabro de cuatro patas.
- Una escultura de granito con la palabra shalom tallada en ella.
.
En la parte de atrás estaba tallada el Shema, una confesión de fe judía la cual se recita al levantarse y antes de dormir.
La actividad paranormal comenzó media hora después de abrir la caja, mientras que Mannis estaba haciendo mandados y dejó la caja en su tienda de antigüedades. Uno de los vendedores de la tienda reportó como una fuerza repentinamente rompía los bombillos, mientras que se oían golpes y gritos. Cuando Mannis no encontró más que lo solo podía describir como una «pared de aroma, olía a flor de jazmín, dabas un paso hacia adelante y no olía a nada».
Mannis le terminó regalando la caja a su madre, nada más y nada menos, que en Noche de Brujas. Al poco tiempo la mamá de Mannis sufriría de un derrame que la dejaría sin poder hablar. En lo que se recuperó un poco, lo único que escribió en un bloc de notas fue «odio regalo». Años después, Ida recuperaría el habla y en una entrevista con la serie de televisión Paranormal Witness en 2012, describiría que sintió una brisa de la caja una vez la abrió, percibiendo una «maldad pura» antes de sufrir el derrame.
Mannis y sus hermanos sufrieron durante dos años de la misma pesadilla. Veían a una anciana con las cuencas de los ojos hundidos. Mannis también veía «figuras sombrías» de reojo. Pero la gota que colmó el vaso fue cuando uno de sus vendedores se suicidó tras tumbar la caja al piso. Tras esto, Mannis decide subastar la caja del Dybbuk en eBay, relatando su historia de terror y terminando el post con «por favor, ayúdenme».
La oferta más alta por la caja maldita fue de $140, por Iosif Neitzke. No había pasado un año de la compra cuando Neitzke la subastó nuevamente, en febrero de 2004. El nuevo post de eBay recontaba la historia de Mannis, y expandía el historial paranormal. Neitzke había sufrido todo tipo de incidentes: infestaciones de insectos, electrodomésticos rotos, y las mismas figuras sombrías en su visión periférica. La maldición llegó a tal punto que el estudiante universitario se estaba quedando calvo a los 20 años.
El director del Museo de Medicina Osteopática de la A.T. Still University (donde estudiaba Neitzke), Jason Haxton, se entera de la caja gracias a uno de los trabajadores del museo, que era compañero de piso de Neitzke. A Haxton le gustaba coleccionar parafernalia religiosa y apenas descubrió la subasta, no duda en ofrecer $280 para poder ser dueño del objeto maldito.

En 2011, Haxton sacó un libro titulado La Caja del Dybbuk donde documentó los efectos que esta tuvo en su salud. Haxton vivía con un constante sabor metálico en la boca, los ojos se le irritaban y se la pasaba fatigado y con tos de perro. Además de su historia, consultó con una contadora judía, Rebecca Edery, cuyo padre era académico del Kabbalah, la disciplina esotérica de donde surge la figura del Dybbuk.
Edery comentó que las puertas de la caja se abren de manera igual al arón ha-kódesh, el armario que guarda los rollos del Torá en una sinagoga. Dentro de la puerta había dos aros de metal que sostendría el rollo. Lo extraño era que los rollos de ese tamaño se entregaban a las familias de los recientes difuntos en la tradición hebrea. Edery estaba convencida de que la caja era sagrada y habían encerrado en ella el espíritu de un Dybbuk, probablemente para evitar el tipo de desgracias que estaban pasando.

El libro de Haxton creo la «fiebre de Dybbuk» y empezaron a aparecer cientos de listados en eBay de aparentes cajas de Dybbuk. Un año más tarde se estrenaría la película The Possesion, producida por Sam Raimi y protagonizada por Jeffrey Dean Morgan. Tanto James Haxton como Kevin Mannis figuraron como consultores de producción del film. Haxton ofreció enviar la Caja del Dybbuk original para producción, pero ni los escritores, actores ni el mismo Raimi querían acercarse siquiera a ella.
El director de la película, Ole Bornedal, reportó que cinco días después de terminar el rodaje, el depósito en Vancouver que tenía todos los props se quemó por completo sin motivo aparente. Sam Raimi y Jeffrey Dean Morgan dieron las siguientes opiniones de la caja en la misma entrevista a Entertaiment Weekly:
No quería tener nada que ver con ella. Estaba aterrorizado de la cosa. No oyes de los Dybbuks cuando vas a la sinagoga. Sé de los demonios por El Exorcista, pero que cree mi propia fe de la posesión demoniaca. Las historias me hielan hasta los huesos.
Sam Raimi
En lo que empecé a investigar me asusté. Mi novia me decía "solo asegurémoslo de no acercarnos a la Caja del Dybbuk real".
Jeffrey Dean Morgan
Si hubo alguien que se supo aprovechar de la fiebre de Dybbuk hace casi una década fue Zak Bagans, el host del programa de televisión Ghost Adventures. Aparte de su trabajo como presentador de una infinidad de spin-off de la serie, Bagans tiene un Museo Embrujado en Las Vegas. En 2016, Bagans le compra la Caja del Dybbuk a Haxton por una cifra que ambos han mantenido secreta. Además, en un episodio de Ghost Adventures: Deadly Possessions invita a Haxton y Mannis para que cuenten sus experiencias con la caja, y televisa como encierra la caja en un display de vidrio dentro de su museo y le pone el apelativo del «Objeto más Maldito del Mundo».

En 2018, el rapero Post Malone visitó el mueso de Bagans, quien le mostró la Caja del Dybbuk. Tras tan solo tocarle el hombro a Bagans mientras este tocaba la caja, Post fue aparentemente maldito por el espíritu hebreo. En los meses siguientes, su jet privado tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia, se metieron a robar en su casa de San Francisco y estuvo involucrado en un accidente automovilístico que casi cobra su vida. En julio de 2020, Bagans contaría esta historia junto a otras de su tiempo como custodio de la caja en un episodio de Ghost Adventures: Quarantine titulado «Dybbuk Box: The Opening». Hasta el día de hoy la caja reside con Zak Bagans en su museo en Las Vegas.
Si hasta el momento, el cuento de la Caja del Dybbuk no te parece más que la imaginación de un escritor de novelas de terror, no estarías tan alejado de la realidad. Ya desde 2015, probablemente motivado al ver que Haxton y Bagans hacían miles de dólares con su creación, mientras que él no recibía nada, Kevin Mannis publicó lo siguiente en Facebook y posteriormente lo borraría:
Soy el creador original de la historia de la Caja del Dybbuk, la cual apareció en uno de mis posts de eBay en 2003. La idea de que las cajas de Dybbuk tienen algún tipo de precedencia a mi listado o que pueden llegar contener algo aparte de un Dybbuk me causan mucha risa. Hagamos algo, si alguien consigue alguna referencia a una "Caja de Dybbuk" anterior a mi post, le pagaré $100,000 y me tatuaré su nombre en mi frente.
Kevin Mannis
En julio de 2021, Mannis daría una entrevista con la revista Input, donde admitiría por primera vez en permanencia y escrito que la Caja de Dybbuk era una historia de terror creada por él en un momento de inspiración:
Soy un escritor creativo, La Caja del Dybbuk es una historia que yo cree. Y la historia de la Caja del Dybbuk ha logrado precisamente lo que quería lograr cuando la escribí hace 20 años: convertirse en una historia de horror interactiva en tiempo real.
Kevin Mannis
Charle Moss, el escritor del artículo, investigó con los cercanos de Mannis y logró confirmar los orígenes de la misteriosa caja. Mannis sí había comprado la caja en una venta de garaje, pero no a la nieta de una judía que escapó de Polonia, sino a un abogado común y corriente. En una publicación de 2019, Kenny Biddle descubrió la patente original del gabinete, que en verdad era un minibar de los 1950 con espacio para cuatro botellas de licor, cuatro vasos highball y cuatro vasos de shots. Todo esto lo publicó en su revista digital Skeptical Inquirer.

Los mechones de pelo de la caja eran de un amigo de Mannis, la estatua de granito habían sido fabricadas por él mismo y el resto de los objetos eran antigüedades que Mannis había coleccionado a lo largo de los años. Sin embargo, la creación de la caja sí estaba rodeada de «malas vibras». Mannis decidió crearla durante Yom Kippur, que es el Día de la Expiación, mientras rezaba y pedía perdón por los pecados que había cometido. También fue cierta la parte donde le regaló la caja a su madre en Noche de Brujas, y el derrame que sufrió. En cuanto a la entrevista con Paranormal Witness, Mannis comenta que no fue más que una «actuación merecedora de un Óscar» por parte de su madre.
Sí, al leer sobre The Possesion, te suena el nombre de Jeffrey Dean Morgan, probablemente sea porque lo reconoces como Negan en The Walking Dead, Thomas Wayne en Batman vs. Superman o John Winchester en Supernatural. Y aunque no hemos hablado de John, sí hemos mencionado a sus hijos en Calidoscopio. Descubre más sobre la inspiración del Virus Croatoan en Roanoke: Colonia Perdida y Ciervo Blanco.