Resiliencia Urbana, otra forma de ver y reconstruir ciudades

En esta entrevista abordamos con la geógrafa Luisa Páez la importancia de la sostenibilidad en los planes urbanos partiendo de un diagnóstico físico-natural eficiente. Basada en su experiencia, nos comenta cómo las vulnerabilidades pueden potenciar las fortalezas y generar resiliencia en la población.

Luisa Páez es geógrafo de la Universidad Central de Venezuela, especialista en Ambiente (Gestión Ambiental Urbana, Auditorías Ambientales en Empresas) y Riesgo Socio-Natural. Cuenta con maestría en desarrollo y ambiente de la Simón Bolívar y actualmente cursa un doctorado en Ciencias Sociales con orientación en Desarrollo Sustentables en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Además, es profesora en los Talleres I y II de la carrera de Urbanismo en el área de análisis del medio físico geográfico, con énfasis en planes urbanos en la Universidad Simón Bolívar. Forma parte de la Comisión de Ambiente de la Academia de Ingeniería y Hábitat, Venezuela. Elaboró el Documento país 2013-2014 y las Guías de gestión ambiental urbana (2016) y de Gestión de riesgos de desastres urbanos (2017).

– Los diagnósticos son claves dentro de la elaboración de planes urbanos, pero el mismo debe partir de conocer las condiciones físico-naturales del área donde está implantada la zona de estudio. ¿Nos puedes indicar cómo potencia a un proyecto urbano con un correcto y eficiente diagnóstico físico natural?

Viviendas improvisadas

La principal función de una buena caracterización geográfica es lograr identificar las principales amenazas o peligros, así como sus causas, para la detección temprana de soluciones efectivas. Su propósito es servir de línea base para el posterior monitoreo y evaluación de los ecosistemas en un área determinada, y permitir que las propuestas urbanas se conduzcan hacia una ciudad segura y sobre todo resiliente.

– Detectar riesgos, amenazas y vulnerabilidades es de gran importancia ya que las mismas permiten desarrollar propuestas que atiendan las necesidades requeridas en las condiciones en las que se encuentre el área. ¿Cómo podemos impulsar propuestas sostenibles a partir de conocer las tres variables señaladas – riesgos, amenazas y vulnerabilidad?

Dentro de las tres variables que mencionas, tenemos que aclarar que, para lograr reducir el riesgo, se debe trabajar sobre la vulnerabilidad de las ciudades (entendiendo estas desde la perspectiva de la exposición, fragilidad y capacidades de las personas y/o estructuras), con el fin de disminuir de la mejor manera esta condición para desarrollar las capacidades y lograr la resiliencia. Abordar las causas subyacentes a la vulnerabilidad, como la pobreza, el mal gobierno, la discriminación, la desigualdad y el acceso insuficiente a recursos y medios de subsistencia. En esta triada, se debe conocer qué tipo de amenazas existen y recrear escenarios posibles y probables en las ciudades, para lograr la mitigación o reducción de los eventos desfavorables. En la medida que reconozcamos los peligros en una ciudad, menos nos exponemos y eso nos permite sufrir menos daños y por ende menos muertes. Todo esto requiere de un programa de difusión sobre los detalles que menciono, alertar y dar a conocer todas las condiciones que nos hacen vulnerables, desarrollar cultura de riesgo ciudadano para lograr la sostenibilidad urbana.

– ¿Dentro del contexto venezolano cuál es la mayor vulnerabilidad encontrada en los planes y proyectos urbanos, y su más grande fortaleza?

Sin dudas que para lograr que los planes urbanos se materialicen, que no queden en gavetas, olvidados y sin ejecución, debemos partir de la gestión institucional; además se debe involucrar desde el inicio a todos los actores que hacen vida en una ciudad, de forma que se apropien de él, sea un plan o un proyecto, y que estos exijan su cumplimiento. Y su mayor fortaleza, es que cuenta con los profesionales capaces de desarrollar las mejores propuestas.

Resiliencia es un término actualmente muy manejado en la palestra pública, pero dentro de sus premisas está presente desde hace más de una década, ¿nos define “Resiliencia” y cómo se contextualiza en el entorno urbano?

La resiliencia tiene muchas miradas. Hoy la utilizan de manera indiscriminada. Pertenece a las ciencias; yo la conocía desde la perspectiva biológica, como la capacidad de un organismo o las especies que forman parte de un ecosistema, de regresar al estado original después de que se ha producido un cambio producto de perturbaciones naturales o por actividades antrópicas. Este concepto se ajustaba a la medida en riesgo de desastres, pues señala esa posibilidad de sufrir daño y recuperarse. Las agendas internacionales la han incluido desde el ámbito urbano refiriendo infraestructuras urbanas resilientes, personas resilientes, una serie de productos que demuestran que debemos trabajar en el desarrollo de capacidades, de ajustarnos a la medida de los eventos y salir airosos de ellos.

¿Desde la resiliencia, cómo se puede reconstruir una ciudad?

Si se logra ser resiliente, supone una mejor y mayor capacidad de recuperación; en el entendido de esta perspectiva serás, por ende, tan flexible que cada circunstancia te fortalecerá y lograrás una reconstrucción, de ser el caso, de forma efectiva.

– Dentro de su experiencia en el contexto mexicano ¿nos podría señalar los aspectos que tomaría para implementar en otras ciudades latinoamericanas?

México viene trabajando desde el 2016 en la construcción de estrategias de mitigación y reducción del riesgo de desastres urbanos. Es abanderado en la construcción de perfiles de resiliencia urbana e incluso desarrolló una guía para la elaboración de los perfiles, ha formado parte del programa “cien ciudades resilientes” y ha desarrollado un marco legal muy fortalecido para respaldar la gestión de riesgos en su país. Pero (siempre hay un pero), solo ha logrado 18 perfiles de resiliencia y 375 Atlas de riesgo en los 2.457 municipios. Contó con un bono post catástrofe, cuenta con organismos y programas que han desarrollado la gestión integral de riesgo, y sigue construyendo la resiliencia de sus ciudades y ciudadanos. La replicabilidad de su gestión está en revisión, veremos qué se puede extraer de su experiencia y llevarlo a otras ciudades.

– Para finalizar, ¿puede indicarnos tres aspectos necesarios para construir la ciudad y una sociedad resiliente y cómo los mismos se podrían replicar en cualquier ciudad de Latina?

Lo más importante es identificar y comprender el riesgo de desastres (desglosando su amenaza y vulnerabilidad), tener capacidad financiera y contar con instituciones comprometidas en su gestión.

Sobre la autora de esta entrada
Edgarly Rondón.-

Urbanista egresada de la Universidad Simón Bolívar- Venezuela, con formación multidisciplinaria en áreas como economía urbana, planificación y diseño urbano, entre otros. Actualmente reside en Argentina. Mira su perfil en Linkedin, haciendo clic aquí. Contacto: redgarlyr@gmail.com

Sobre la entrevistada
Luisa Páez.-

Mira su perfil en Linkedin, haciendo clic aquí. Contacto:  ludapaez@usb.ve

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