Este 2025 se cumplen dos años del sangriento e inconcebible ataque de Hamás a Israel, que ocurrió el 7 de octubre y fue conocido como «Operación Inundación de Al-Aqsa». Aún hay debates sobre el número de víctimas mortales en las comunidades israelíes cercanas a la frontera con Gaza. Pero no hay dudas sobre el hecho de que los terroristas aplicaron una extrema y masiva violencia. El horror continúa siendo revelado al mundo a través de los testimonios de los sobrevivientes y rehenes hasta ahora liberados. No existen palabras en ningún idioma capaces de describir lo que vivieron estas personas.
Según documentos internos de Hamás, el líder Yahya Sinwar ordenó el ataque para sabotear las conversaciones de normalización entre Israel y Arabia Saudita, temiendo que un acuerdo de paz marginara su particular visión sobre la causa palestina. La ofensiva buscaba también fortalecer la posición de Hamás frente a otros actores regionales. Lo que no calculó bien Sinwar fue que Israel se aferraría a su derecho de legítima defensa, consagrado en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Esa firmeza condujo a la propia muerte de Sinwar por fuerzas israelíes en Rafah y, en consecuencia, ocurrió una fractura en la estructura del grupo terrorista.
Esta semana las Fuerzas de Defensa de Israel implementaron la operación «Carros de Gedeón». Se trata de una maniobra terrestre y aérea con incursiones simultáneas contra infraestructuras de los terroristas en el norte, centro y sur de la Franja de Gaza. La nueva ofensiva inicia luego de que el ejército israelí pidiera la evacuación de civiles en la ciudad de Khan Younis y de las localidades vecinas Beni Suhaila y Abasan. Los días anteriores estuvieron marcados por intensos bombardeos de Israel en el enclave. Según declaraciones del primer ministro Benjamín Netanyahu, este plan tiene como objetivo controlar toda Gaza y evitar que el grupo islamista Hamás saqueé la ayuda humanitaria destinada a la población civil palestina.

Es innegable que la magnitud del conflicto transformó radicalmente el panorama geopolítico de Oriente. También es cierto que el impacto de una terrible crisis humanitaria entre los habitantes de Gaza, así como las prioridades militares y políticas de Israel, son percibidas por algunos como elementos que están eclipsando parcialmente la memoria de los sobrevivientes y el reclamo de justicia para las víctimas de los terroristas.
Testigos del terror
En este contexto, cobra más importancia todo el esfuerzo que se realice individual y colectivamente en dirección a dar a conocer el sufrimiento y la resiliencia de los masacrados por Hamás. Entre los grupos que se han sumado a esta labor está la ONG Fuente Latina, que desde 2012 se dedica a apoyar a comunicadores hispanohablantes en el acceso a datos, fuentes y expertos para una cobertura mediática más completa y justa de Israel y el Medio Oriente.
A las pocas semanas del ataque del 7 de octubre de 2023, cineastas respaldados por Fuente Latina viajaron a la zona del conflicto para entrevistar a docenas de inmigrantes latinoamericanos que sobrevivieron a la cacería que los terroristas realizaron en los kibutz. También entrevistaron a algunos de los que salieron vivos del desierto de Néguev, donde estaban con unas cuatro mil personas participando en el festival de música Tribe of Nova.
Este trabajo de campo dio como resultado la miniserie «Testigos del terror», compuesta por cuatro impactantes capítulos. La producción audiovisual ha sido presentada en Estados Unidos y estrenada este mes de mayo en Panamá, primer país de América Latina en poder apreciarla. El ángulo interesante no es solo observar lo que ocurrió el 7/O, sino la profundización en las experiencias migratorias de los latinoamericanos en las comunidades fronterizas de Israel.
Calidoscopio Life tuvo la oportunidad de participar en la presentación en ciudad de Panamá de «Testigos del terror». En este evento pudimos entrevistar a Guido Kohan, un joven argentino radicado en Israel quien pasó 36 horas encerrado en un refugio junto a sus padres y su hermana durante el ataque al kibutz en el que vivían. También hablamos con Jessica Ghitis, directora de Difusión de Fuente Latina, sobre interesantes detalles de la docuserie que está en constante evolución. Se espera que en el futuro próximo incremente el número de capítulos.
A continuación, te dejamos tres vídeos de nuestra cobertura. Uno corresponde al conversatorio que se desarrolló después de la proyección de “Testigos del terror»; y los otros a la entrevista que nos concedió Guido y Jessica respectivamente.
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