Música: ¡Aleluya!… Sin fronteras y eterna

Al final de este artículo encontrarás un vídeo que recopila algunas de las maravillosas versiones musicales inspiradas por esta ancestral exclamación de júbilo. Entre ellas, la emotiva vocalización que realizó en marzo de 2017  una joven estudiante de Kansas, Tiffany Ruan, frente a un pozo en Spoleto, Italia, durante un viaje del coro de Wichita al que ella pertenece.

«Tiffany Day», como es conocida en las redes sociales que encontraron un gran empuje con la viralización del breve vídeo del eco de su voz, interpretó clásico: El  Hallelujah escrito por el canadinese Leonard Cohen en 1984

La versión de Cohen no obtuvo mayor aceptación en el público, hasta que en 1991 el músico galés John Cale hizo algunos ajustes a ese tema que le hicieron ganar un mejor reconocimiento. Luego, en 1994, el cantautor estadounidense Jeff Buckley grabó otra adaptación que finalmente logró popularizar la musa inicial de Cohen. Entre mediados de los 90 y las primeras dos décadas del 2000 ese Hallelujah fue interpretado por al menos unos ochenta artistas de todo el planeta, entre conciertos y grabaciones.

En nuestro vídeo recopilatorio, al final del artículo, encontrarás un fragmento de la versión original de Leonard Cohen de 1984 que fue lanzada en el álbum Various Positions. También lo verás a los 73 años interpretando su canción en el O2 Arena de Londres el 17 de julio de 2008, en la primera gira del músico en quince años. Dato interesante: En ese concierto se grabó el primer álbum de Cohen en publicarse en DVD, que luego fue nominado a los Polaris Music Prize.

Nuestro vídeo presenta además la versión de Bon Jovi, del grupo de música a capela Pentatonix y una de las muchas interpretaciones al español que se han dado del tema de Cohen aquí en Latinoamérica.

La fuente original

La palabra Hallelujah es una exclamación bíblica de júbilo, muy común en las Sagradas Escrituras, que se adoptó para su uso litúrgico en el judaísmo y en el cristianismo. Es interesante saber que la expresión hebrea «hallĕlū-Yăh» significa literalmente «alaben [ustedes] a Yah» o «alabad a Yah».

El primero en inspirarse en esta palabra santa para crear música fue el compositor alemán, posteriormente nacionalizado inglés, Georg Friedrich Händel. Para su oratorio El Mesías, compuesto en 1741, a Handel se le ocurrió desarrollar una pieza coral para concluir la segunda de las tres partes que lo conforman utilizando como letra  lo escrito en algunos pasajes del Libro del Apocalipsis:

Hallelujah: for the Lord God omnipotent reigneth. (Apocalipsis 19:6)
The kingdoms of this world are become the kingdoms of our Lord, and of his Christ;
and he shall reign for ever and ever.
(Apocalipsis 11:15)
King of kings, and lord of lords. (Apocalipsis 19:16)

Una vez concluida su gran obra, el mismo Handel se encargó de presentarla y dirigirla cada año en la época de Pascua en el Covent Garden hasta el día de su muerte, el 14 de abril de 1759, dieciocho años después de haber compuesto el oratorio. Con las centurias,  Hallelujah se consolidó como un clásico de la música barroca, de gran influencia universal.

En el vídeo de cierre de este artículo, también encontrarás la interpretación que hace de esta pieza el magnífico violinista, director de orquesta y compositor neerlandés André Rieu. Y para darle el toqué jocoso, incorporamos un fragmento de la película El analfabeto (1961), en la que el inmortal Mario Moreno Cantinflas interpreta la pieza de Handel y le da final muy mexicano.

Santa y sin fronteras

La jubilosa palabra nuevamente se hizo canción en 1979, pero ahora honrando su origen ancestral. Un «Hallelujah»,  interpretado en hebreo por Gali Atari y el grupo Milk & Honey, hizo una alabanza a la belleza del mundo y a todas las cosas que han sido y serán. El tema logró que Israel ganara el Festival de la Canción de Eurovisión 1979. Quienes vivieron ese grandioso acontecimiento recuerdan la peculiar manera en que los cantantes entraron en escena: uno a uno, en vez de todos a la vez.

El potencial inspirador de la palabra santa en su versión en español se puede ver también en la musa del cantautor español Luis Eduardo Aute, quien en 1966 – influenciado por la cantante española Massiel y el estadounidense Bob Dylan – escribió el tema Aleluya Nº1 . Al año siguiente, la antigua compañía Radio Corporation of America, RCA, impulsa a Aute a grabar la canción. El tema fue un rotundo éxito a nivel internacional, versionándose pronto por diversos cantantes en Checoslovaquia, Francia, Italia, Brasil, Japón, Estados Unidos, Venezuela, hasta conquistar todas las naciones de Hispanoamérica.

En el vídeo que te dejamos a continuación encontrarás un extracto de la composición original de Luis Eduardo Aute, así como una interpretación hecha en 1967 por el grupo vocal español Los H.H. («Hermanos Hermoso») y el clásico «Aleluya» del venezolano Cherry Navarro, del mismo año.

 

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